Sunday 22nd October 2017,
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10 cosas que no te puedes perder esta temporada en la NBA (Articulo ACB.com)

10 cosas que no te puedes perder esta temporada en la NBA (Articulo ACB.com)

Artículo ACB – Álvaro Paricio




Doc Hollywood


A la franquicia más singular de la liga llega el entrenador más prestigioso de los últimos tiempos. Una apuesta singular (lo ficharon vía traspaso por una primera ronda del Draft) que conlleva mucho más que un fichaje técnico. Se trata de una propuesta de intenciones: la primera, la general, confirma que desde la directiva se va a hacer todo lo económicamente posible por hacer de esta franquicia un equipo ganador. La segunda, la particular, nos adelanta del destierro de la “lob city” por un sistema de juego más ordenador, serio en defensa y cabal en ataque. Quizá la inteligencia del técnico era la única pieza que el faltaba a un equipo que hasta ahora contaba con muchos argumentos dentro de la pista (Chris Paul, Jamal Crawford, JJ Redick, Jared Dudley, Blake Griffin) pero no tantos fuera de ella.

Las 500 millas de Scola
De Houston a Indiana pasando por el desierto de Arizona. Si durante 12 años Scola sólo conoció dos equipos, en un año el pívot argentino ha estado en tres persiguiendo el mismo objetivo de siempre: reconocimiento personal y éxito colectivo. Ahora vuelve a tener una posición ventajosa en Indiana, el único equipo en el Este que hizo sudar a Miami Heat. Y aunque teóricamente será el sexto hombre, Scola es mucho más que eso porque por inteligencia, competitividad y veteranía es el mejor pívot del equipo y esa pieza clave para que los Pacers (a falta de un base suplente de garantías) pueda volver a ser alternativa en el Este. Si funciona por dentro, y la química exterior entre Paul George y Danny Granger es la correcta, Indiana no tiene que tener miedo a nadie.

El experimento Brooklyn
Ni Miami, ni Rose, ni Lakers. Lo más atractivo de ver este año en la NBA es Brooklyn Nets. El equipo de los 100 millones de dólares no está en el primer escalón de favoritos, pero nadie lo diría viendo que en su plantilla cuenta con: Deron Williams, Joe Johnson, Paul Pierce, Andrei Kirilenko, Kevin Garnett o Brook Lopez. Seis jugadores All Star (en total suman 36 presencia en el partido de las estrellas) en plena madurez deportiva casi todos ellos, pero con el suficiente acompañamiento (Jason Terry, Andre Blatche, Mirza Teletovic, Reggie Evans y Alan Anderson) para competir con los grandes equipos. Queda por ver qué puede hacer desde el banquillo el inexperto Jason Kidd y si hay suficientes balones para que todos los egos estén suficientemente saciados.

Avanzar o replantearse el camino
Si hay dos equipos para los que la exigencia es máxima, es son New York Knicks y Oklahoma City Thunder. Se trata de dos proyectos consolidados y con estrellas de primer orden, pero que llegan de decpecionar en la pasada campaña. Quizá Oklahoma pudiera escudarse en la lesión de Westbrook, pero incluso antes se veían brotes marchitos en su crecimiento deportivo. Y de eso se trata de crecer para evitar que se corrompa el ambiente y vicie el vestuario. Con Melo Anthony ya sonando en el mercado, los Knicks quieren ser un poder en el Este aunque Bargnani y World Peace suenan a poco para soñar con una final. Peor parece estar Oklahoma que confía a todo a los mismos hombres (Durant, Ibaka.. pero con la incertidumbre física de Westbrook y el ya inexistente acompañamiento de escuderos como lo fueron en el pasado Harden o Martin.

Última oportunidad
Hablar de San Antonio Spurs es cada año volver al mismo tópico pero no por ello deja de ser efectivo. Las estrellas del equipo tejano tienen un año más y eso a partir de los 30 se nota mucho. Cierto que demostraron saber regularse y llegar bien al momento adecuado, pero quizá les falte chispa interior. Eso no lo tienen con Belinelli, principal incorporación, pero lo peor es que además el equipo se debilita en el banquillo con la sucesiva fuga de ayudantes de Gregg Popovich. Ese problema no lo tienen los Lakers, pero D’Antoni tiene otros muchos empezando por ver la forma en la que regresa Kobe Bryant (volver a ganar sí, sería un gran logro en su carrera), la motivación de un Pau Gasol que volverá a estar acechado por la duda del traspaso, el estado físico de Steve Nash y, sobre todo, la necesidad de encontrar refuerzos a un equipo corto en cantidad y en talento.

El baile de banquillos
Con 13 de los 30 equipos conociendo a nuevos entrenadores, este verano los banquillos de la NBA no han parado de moverse. Sobre todo lo hace aportando aire fresco a la liga pues hasta nueve técnicos debitarán como entrenadores jefes de la NBA. La lista la encabeza el sorprendente Jason Kidd que sin formación ni experiencia previa dirigirá el transatlántico de los Nets. Le siguen Brett Brown (Philadelphia), Mike Budenholzer (Atlanta), Steve Clifford (Charlotte), Jeff Hornacek (Phoenix), David Joerger (Memphis), Brian Shaw, (Denver) y Brad Stevens (Boston). Gente como Brown, ha hecho carrera internacional (fue seleccionador de Australia), otros como Clifford o Budenholzer ganaron prestigio como asistentes, aunque de todos ellos el más esperado es Brian Shaw, eterno candidato al banquillo de los Lakers y del que se espera mucho en Denver después de ser alabado a su paso por Los Angeles e Indiana.

El equipo de la redención
Después del equipo de los Estados Unidos de 2008, Cleveland Cavaliers podría ser perfectamente su sucesor en el apodo. Si juntamos el deseo de una ciudad por volver a ser importante tras el escarnio público de Lebron, las ganas de Mike Brown de reivindicarse como entrenador tras su fugaz paso por los Lakers y la necesidad de Andrew Bynum por demostrar a todos que su juego vale lo que indica su salario (más de 12 millones), tenemos a un equipo con demasiados argumentos para no creer que este año van a estar peleando por entrar en Playoff. Será muy atractivo verles, mas aún sabiendo del regreso de Varejao y la tremenda calidad que aúna la dupla que forman Dion Waiters y la futura mega estrella de la liga, Kyrie Irving.

La alternativa del Oeste
Si se puede hablar de un ganador en el mercado de fichajes, ese es Houston Rockets que, por 20 millones al año, ha incorporado a Dwight Howard para convertir a los tejanos en claros candidatos a las Finales. Ya el año pasado dieron un importante susto a Oklahoma con una modesta plantilla, por lo que este año Howard supone un enorme salto cualitativo. Lo es porque físicamente Howard está como nunca tras superar los problemas del año pasado y también porque descarga de presión a un James Harden excesivamente preocupado por anotar la pasada temporada. Ahora tiene quien le libere de presión y genere espacios. Houston busca repetir fórmula de torres gemelas con Howard y Asik, aunque está por ver si eso el funcionará o volverá al frenético ritmo que impuso McHale el año pasado.

Refundando la historia
Hay formar y formas de reconstruir un equipo en la NBA y Boston Celtics ha decidido elegir la más drástica: dinamitar todo el equipo y construir sobre el solar que será Rajon Rondo cuando se recupere dela rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha. Traspasó a una leyenda como Kevin Garnett y, lo más grave, a un ícono Celtic como Paul Pierce. A cambio han llegado medianías en la liga (Brandon Bass, MarShon Brooks, Kris Humpries) que le dan todo el mando del equipo a Jeff Green con la esperanza de ver qué puede ser en esta liga el novato Kelly Olynik. Clasificarse para Playoff con semejante panorama es casi un milagro, pero de eso sabe mucho su nuevo entrenador, Brad Stevens, quien metió a la modesta Butler en dos Final Four de la NCAA.

¿Dinastía para el Rey James?
Dos son compañía, tres son multitud. Esa es la mentalidad que este año quiere imponer LeBron James en el vestuario de los Heat. El alero sabe que ganar un tercer anillo daría paso a hablar de una dinastía legitimada y que Miami Heat fuera recordado como un equipo ganador en la historia de la NBA, por ello lo conseguido hasta ahora es relativamente importante. Para ello ha recuperado al jubilado Greg Oden y al desahuciado Michael Beasley que regresa al equipo que le eligió en el Draft. Sin embargo, lo más importante volverá ser tener motivado a Wade, Bosh, Allen o Chalmers y que LeBron siga teniendo como principal motivación el devorar títulos y aplastar récords personales. De momento ya habla de un nuevo reto: 60% en tiros de campo.

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